miércoles, 28 de marzo de 2012

OFICIALMENTE DE HUELGA

Pues ya estoy de huelga. Me he pasado un pelín en la hora, pero  en cuanto deje constancia en este cuaderno, el portátil no se vuelve a abrir hasta mañana a las doce.

Servicios mínimos. No se compra nada, no se consume nada. Agua: la mínima. Me he duchado esta noche. Luz: con el cambio de hora hasta las 8.30 ni la enciendo. Tele: tampoco en todo el día. Por la mañana manifestación en Málaga, por la tarde ayudar a mi madre a hacer limpieza de armarios y luego en vez de gimnasio un paseo en bici para respirar, reflexionar y meditar.

Lo estoy escribiendo y menudo planazo: todo el día ocupado y sin gastar un euro, sin intoxicarme con las radiaciones del movil, el ordenador o la tele y encima con un rato para hacer deporte al aire libre.

A ver si es verdad eso de que las crisis no son tales, y son oportunidades que "nos traen progresos y nos proponen desafíos", como dijo Albert Einstein.  Y alomejor después de este día sin conexión y sin gasto me desintoxico de todo lo que me liga al mundo material y descubro mi parte más espiritual,  y por otra parte más auténtica. Aunque como no soy madre, no soy del todo una mujer auténtica o una auténtica mujer, según ha comentado Alberto Ruiz Gallardón estos días en el congreso de los diputados.

De todas formas yo me pongo en huelga porque considero muy injusta la reforma laboral. La considero una ofensa a todas las vidas humanas que se han perdido a lo largo de la historia de los tres últimos siglos en la lucha por un mundo mejor: más justo y digno.
No puedo dejar de hacerla, aunque sea en memoria de todas esas personas que nos antecedieron y vivieron circunstancias mucho peores que las nuestras de ahora.  Porque nosotros perderemos unos cuantos euros,  o el puesto de trabajo, que sería muy grave y motivo de otra huelga, pero  miles de esas personas llegaron a perder la vida, y todo lo que consiguieron  lo hemos heredado y estamos disfrutándolo nosotros.

Si en una situación como la actual, el único argumento que tenemos para no ir a la huelga es el económico, o el miedo al despido, es que como sere humanos estamos dejando de dar la talla.



1 comentario:

  1. De lo más original y atractivo que he leído, Carmen, en torno a la Huelga del #29M.

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