domingo, 25 de marzo de 2012

Hace un tiempo que mi amigo "Pablito" está luchando, con muchos otros padres, por conseguir la custodia compartida de su hija Leyre. La semana pasada enlazó en mi muro un artículo de Paula Ballesteros , en el que pone de manifiesto la injusticia ejercida sobre los padres que luchan por la custodia compartida de sus hijos.
Este artículo me recuerda la conversación que tuve con Pablito este verano sobre el feminismo mal entendido. Y en esa charla llegamos a la conclusión de que en un momento dado de la lucha feminista se había perdido el norte, y muchas mujeres estaban repitiendo con sus parejas las mismas actitudes que las propias mujeres denostaban en los hombres: relaciones de poder, de dominio, de sumisión y en definitiva de desigualdad. Porque eso es lo que siente mi amigo, un trato desigual con respecto a su ex-mujer en relación a su papel de padre.
Hace más de un siglo muchas mujeres lucharon para conseguir ser iguales a los hombres, y esa igualdad se traducía en tener los mismos derechos, en poder hacer las mismas cosas que ellos. Actualmente las mujeres (y los hombres) debemos seguir luchando ya no solo por esa igualdad (que se ha conseguido a efectos legales, pero que tiene una asignatura pendiente en el día a día) sino por transformar la manera en la que nos relacionamos los seres humanos,que suele estar basada en relaciones de poder y de dominación de unos sobre otros.
No nos deberíamos conformar con ser iguales a los hombres y repetir las mismas actitudes que aborrecemos en ellos y que aceptamos en nosotras porque ahora nos toca resarcirnos de tantos siglos de injusticia. No me gusta esa igualdad a la baja, esa igualdad en lo malo, en lo injusto en lo más mezquino y egoista del ser humano. Yo abogo por una lucha por la igualdad a lo grande, ser iguales en lo mejor que tenemos los seres humanos: la solidaridad, la empatía, la generosidad, la creatividad, la alegría, el respeto. Esa yo creo es la asignatura pendiente que tiene el feminismo en este siglo XXI tan cambiante y a la vez tan prometedor.

2 comentarios:

  1. Es "Impresionantemente" claro y emotivo. Hacen falta más mujeres (y hombres) como tú Carmen. Sigue adelante con este blog, y no pares por nada.

    Luchemos por una Igualdad entre las personas.

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    1. !Muchas gracias Pepe¡
      En realidad este post lo escribí animada por tí, así que a partir de ahora no hay quién nos pare... PEPE ARJONA!!!

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