domingo, 13 de septiembre de 2015

EMOCIÓN Y EDUCACIÓN

Esta semana ha tenido lugar en el Colegio de Médicos de Málaga, una Jornada provincial sobre la Didáctica de las matemáticas  y he tenido el placer de escuchar de nuevo a José Antonio Fernández Bravo, decano de la Facultad de Ciencias Sociales y de la Educación de la Universidad Camilo José Cela.  La frase que  ha repetido como un mantra en dicha Jornada ha sido: Tenemos que escuchar al alumnado.

Esta frase, a simple vista ,parece simplona y sin demasiado sentido porque muchos pensaremos; " pues si eso lo hago cada día... me harto de escucharlos... ya se podrían callar un poco...." , pero no es esa la escucha a la que se refiere José Antonio. Él se refiere a la escucha del alumnado, tomando en cuenta  la lógica y el  razonamiento que utiliza para entender  los conceptos  que necesitan aprender. En definitiva, situarnos en el cerebro del alumnado para poder detectar las falsas premisas que le llevan a no entender los conceptos que necesitan para poder seguir desarrollándose y aprendiendo.

Tener  en cuenta el cerebro de nuestro alumnado  es no  perder de vista la neurociencia y su teoría sobre la relación  entre emoción y cognición.  La neurociencia  nos enseña  que toda información sensorial pasa por el sistema límbico o cerebro emocional antes de que la corteza cerebral o neocortex ( la parte más reciente del cerebro, gracias a la cuál podemos pensar en abstracto) la procese y cree las ideas, las abstracciones y los elementos básicos del pensamiento . Esto quiere decir que los seres humanos somos seres emocionales antes que racionales, y que aprendemos aquello que amamos. La neurociencia nos demuestra también que somos  seres sociales y aprendemos interactuando  con otras personas  y con nuestro entorno. Por eso es de vital importancia abrir la puerta de nuestras aulas a la Inteligencia emocional, trabajándola y   desarrollándola a través de la experiencia.

La Inteligencia emocional es la habilidad de las personas para atender y percibir los sentimientos de manera adecuada, la capacidad para asimilarlos y entenderlos adecuadamente y la destreza para regular y modificar nuestro estado de ánimo y el de los demás. Estas habilidades son necesarias en el trabajo escolar y en el desarrollo intelectual, ya que necesitamos emplear y regular emociones para facilitar el pensamiento, incrementar la concentración, controlar la conducta impulsiva y el stress y a la vez aumentar la automotivación para realizar el trabajo. Por otra parte la escuela es un lugar donde se establecen relaciones entre iguales y entre profesorado, y es necesaria una interacción social que viene regulada y facilitada por las habilidades sociales. Se podría decir que la Inteligencia emocional desarrolla las competencia intrapersonal y la competencia interpersonal, ambas necesarias para un desarrollo integral de la persona, que es uno de los objetivos generales del Sistema Educativo Español.

En nuestro CEP, Marbella-Coín, hemos encontrado una manera de trabajar la Inteligencia Emocional, que no se basa en fichas, ni en supuestos prácticos, sino que se basa en la experiencia. Llevamos ya más de cinco cursos trabajando la Inteligenica Emocional a través del Mindfulness o Atención Plena. El mindfulness es un estado de conciencia que surge de prestar atención de manera intencional a la experiencia tal y como es en el momento presente, sin juzgarla, sin evaluarla y sin reaccionar a ella.  Ese estado de conciencia favorece la percepción, comprensión, regulación y facilitación emocional, desarrollándose de esta manera la Inteligencia Emocional.

Pero para llegar a este estado de conciencia debemos practicar mucho, y en eso consiste nuestro curso, que empieza con ocho sesiones de 3 horas cada una, es decir 24 horas , de formación para el profesorado. En estas 24 horas el profesorado practica, a través de diversas técnicas, basadas en la respiración, llegar a ese estado de conciencia denominado mindfulness, y que le permite trabajar la percepción, comprensión, regulación y facilitación emocional en su propia piel.

Una vez finalizadas estas ocho sesiones, el profesorado está listo para poner en práctica lo aprendido y experimentado, con su alumnado. En las próximas 7 sesiones de seguimiento de la práctica, 21 horas,  el profesorado compartirá su experiencia en el aula con el resto de compañeros/as del curso, y con la supervisión del ponente experto. Será una especie de terapia de grupo, donde se compartirán logros,dificultades, fracasos... etc...

Lo interesante de esta propuesta formativa es su facilidad y sencillez para llevar al aula. Con las sesiones previas de formación el profesorado ha asimilado la técnica que debe transmitir al alumnado y es capaz de ponerla en práctica en el aula, pero más aún ha aprendido a percibir, comprender, regular y facilitar emociones . Estas prácticas, denominadas  centramiento, se realizan al inicio de las clases, después del recreo y al finalizar la jornada,  destinando tan solo cinco minutos cada vez.

No tenemos resultados científicos sobre los beneficios o mejoras que estas prácticas suponen para el alumnado, ya que solo tenemos acceso a las encuestas  de satisfacción del profesorado, que reciben unas puntuaciones muy altas, y a las opiniones y comentarios que el profesorado comparte sobre la mejora en su relación con el alumnado y sobre la satisfacción y mejora de su alumnado con respecto a la asignatura. Esta es una propuesta de mejora que nos hemos planteado: poder tener una información objetiva de las  cambios  que pueda estar suponiendo esta formación  en el profesorado y en su alumnado.

Finalmente, y después de algunos años intentándolo, este curso hemos aprobado en el  Equipo Técnico de Formación del CEP Marbella-Coín , que todas las reuniones del Equipo empezarán con un centramiento "mindfulness". Esta práctica tendrá un doble objetivo; por una parte centrarnos en el momento presente y empezar la reunión enfocados/as  y concentrados/as , y por otra aprovechar el centramiento para tomar conciencia de como van nuestras relaciones con el resto del Equipo, y proponernos cada semana interactuar con cada uno de  nuestros/as compañeros/as, para enriquecer nuestras relaciones personales y como consecuencia mejorar el trabajo en equipo.

Si vamos consiguiendo los objetivos, compartiremos nuestras experiencias con algún documento gráfico que lleve el hashtag #emociónyeducación


También dejo un video con las impresiones de un grupo de profesores y profesoras participantes del curso.


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